Ventajas
¿Cómo se crean las gemas de laboratorio?
Las gemas pueden crearse mediante diversas técnicas, al igual que los diamantes de laboratorio. Uno de los métodos más comunes y antiguos es la técnica de fusión por llama (o Verneuil). Este proceso consiste en dejar caer productos químicos en polvo a través de una llama de alta temperatura, donde se funden y caen sobre un pedestal giratorio para producir un cristal sintético. Se utiliza ampliamente para crear gemas como el corindón sintético — que incluye tanto el zafiro como el rubí — y la espinela.
Otra técnica frecuente es el crecimiento por flujo. En este método, la temperatura y la química de la cámara se controlan meticulosamente durante seis meses a un año para imitar el entorno natural donde se origina la gema. Durante este tiempo el cristal crece sobre una 'semilla' en su forma cristalina natural. Al excluir los materiales extraños presentes en la tierra, este entorno controlado garantiza un crecimiento más predecible y una calidad y color constantes.
Este proceso es especialmente eficaz para crear esmeralda, zafiro y rubí. En general, estos métodos proporcionan un medio fiable para crear una amplia gama de gemas de colores con calidad y características constantes.